Ciclo y autoestima: por qué no siempre te ves igual
Hay días en los que te miras y piensas: “qué bien estoy”. Y otros en los que todo parece mal: tu cara, tu cuerpo, tu forma de hablar, tus decisiones. No siempre es casualidad. La autoestima también puede moverse con el ciclo.
Primera mitad: más impulso
Después de la regla, el estrógeno sube. Muchas mujeres se sienten más ligeras, capaces y conectadas consigo mismas. Es más fácil verse con cariño.
Ovulación: pico de confianza
Puede aparecer más deseo, seguridad y ganas de estar visible. No es vanidad: es química y cuerpo trabajando juntos.
Fase lútea: más vulnerabilidad
Después de ovular, con más progesterona, puede aparecer autocrítica, dudas y sensibilidad. Frases como “no estoy haciendo suficiente” suenan más fuerte.
Antes de la regla: baja la tolerancia
El PMS puede hacer que todo se sienta más personal. La ropa molesta, el cuerpo se hincha, la paciencia baja. Eso no significa que valgas menos. Significa que estás en una fase concreta.
Qué ayuda
Recordarte que la autoestima también puede ser una ola. No tomes decisiones duras sobre tu cuerpo en días de PMS. Habla contigo como hablarías con una amiga.
IVA puede ayudarte a ver que no eres caótica: tienes un patrón. Y cuando lo ves, es más fácil sostenerte.