Por dónde empezar si tienes diástasis
Si notas que la barriga sobresale en reposo, aparece una “montañita” al incorporarte o no sabes cómo volver a moverte después del parto, empieza por lo básico: respiración y conexión.
Primer paso: respiración y centro
Prueba 5-10 minutos al día:
- respiración tumbada, dejando que las costillas se abran;
- exhalar activando suavemente el abdomen, sin apretar;
- movimiento de pelvis lento;
- caminar suave;
- activación del transverso en cuadrupedia.
La clave no es hacerlo fuerte, sino hacerlo bien.
Cuando ya hay más control
Si han pasado varios meses, notas estabilidad y puedes respirar sin empujar la barriga hacia fuera, añade movimiento funcional:
- sentadillas lentas;
- trabajo de equilibrio;
- ejercicios de brazos con abdomen activo;
- yoga restaurativo sin planchas ni torsiones fuertes.
Qué evitar al principio
- crunches y abdominales clásicos;
- planchas largas;
- saltos;
- levantarte de golpe desde tumbada;
- ejercicios donde el abdomen haga “domo”.
Si puedes, consulta con una fisioterapeuta de suelo pélvico. Y si no puedes, avanza despacio.
IVA puede ayudarte a registrar días de pesadez, hinchazón, ejercicios y sensaciones. La recuperación no es una carrera.